La ciencia argentina en su punto más crítico: qué hay detrás del reclamo que llegó este miércoles a las calles de Rosario
Investigadores del CONICET se movilizaron este miércoles en Rosario por el ajuste a la ciencia argentina.
Investigadores, becarios y trabajadores del sistema científico volvieron a movilizarse este miércoles en distintos puntos del país. En Rosario, la protesta puso sobre la mesa una discusión que excede al CONICET. La ciencia argentina acumula una caída presupuestaria real cercana al 46% desde 2023 y se encuentra en niveles mínimos históricos. Becas que no continúan, pérdida de puestos y salarios deteriorados profundizan un debate abierto hace décadas: ¿es un gasto o una inversión estratégica?
La comunidad científica protagoniza este miércoles 12 de agosto una nueva jornada federal de protesta. En este sentido, la situación presupuestaria es calificada como crítica por investigadores y trabajadores del sector.
En Rosario, científicos, becarios, técnicos y trabajadores se concentraron desde las 14 en Córdoba y San Martín. Además, la movilización forma parte de una convocatoria de alcance nacional. La concentración central estaba prevista para las 16 en el Obelisco porteño. Por otro lado, se sumaron actividades en plazas, universidades y centros científicos de distintas provincias.
El reclamo incluye varios puntos. En primer lugar, recomposición salarial y continuidad de las becas de investigación. Además, se pide preservación de puestos laborales y recuperación del financiamiento del sistema nacional de ciencia y tecnología.
Sin embargo, detrás de las movilizaciones existe una discusión más profunda. En consecuencia, los números muestran que la ciencia argentina atraviesa una transformación considerable. Cambió sustancialmente la cantidad de recursos públicos destinados a producir conocimiento científico.
La inversión en ciencia argentina cayó casi 46% en términos reales desde 2023
Uno de los principales indicadores es la denominada Función Ciencia y Tecnología del Presupuesto Nacional. Como resultado, los análisis proyectan que durante 2026 esta partida acumulará una caída real del 45,7% respecto de 2023. Además, solo durante este año la reducción proyectada alcanza aproximadamente el 9,2% real.
Otro indicador permite dimensionar el problema desde una perspectiva histórica. En este sentido, mide cuánto representa la inversión científica dentro de toda la economía. Los cálculos disponibles ubican actualmente a esta función alrededor del 0,17% del PBI. Por otro lado, distintas proyecciones advierten que podría aproximarse al 0,14% del PBI durante 2026.
En 2014 este indicador había alcanzado aproximadamente el 0,354% del PBI. Incluso en 2002, uno de los momentos más críticos de la historia reciente, rondaba el 0,17%.
Una inversión muy por debajo de lo establecido por ley
La Ley 27.614 de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, sancionada en 2021, estableció una trayectoria progresiva. Para 2025 la inversión debía alcanzar el 0,45% del PBI. Asimismo, durante 2026 debía avanzar hacia el 0,52%. Sin embargo, los análisis presupuestarios ubican el financiamiento efectivo en aproximadamente un tercio de lo establecido.
Becarios que quedaron afuera del sistema
Durante las últimas semanas se confirmó la discontinuidad de 374 becas posdoctorales del CONICET. Sus contratos habían finalizado y no fueron prorrogados. Además, la situación afecta a investigadores que ya completaron su formación doctoral pero todavía dependen de becas. Por lo tanto, la continuidad de esas becas se convirtió en un reclamo central de la movilización.
Rosario, uno de los polos científicos más importantes del interior
El Centro Científico Tecnológico CONICET Rosario reúne actualmente 13 institutos. Además, más de mil personas trabajan allí vinculadas a actividades científicas y tecnológicas. En este sentido, las áreas cubren biología, salud, genética, química, física, agroindustria, alimentos, ciencias sociales, ingeniería y materiales.
Algunos desarrollos se traducen en aplicaciones concretas. Por ejemplo, investigadores rosarinos participan del desarrollo de una plataforma argentina de teleoftalmología. Su objetivo es mejorar la detección temprana de la retinopatía diabética. Además, el proyecto es consecuencia de más de una década de investigación en procesamiento de imágenes médicas.
El problema de explicar para qué sirve la ciencia argentina
La crisis presupuestaria también volvió a exponer un problema histórico del sistema científico. En consecuencia, comunicar fuera de los ámbitos académicos qué hace la ciencia argentina sigue siendo una tarea pendiente. Explicar por qué debería ser financiada por la sociedad tampoco resulta sencillo. Por otro lado, la discusión pública suele concentrarse en investigaciones particulares que generan polémica. Sin embargo, el sistema comprende miles de proyectos completamente diferentes entre sí.
De la investigación básica a una tecnología que cambia la vida cotidiana
Buena parte de los avances científicos comenzaron sin una aplicación comercial evidente. Además, la investigación básica busca comprender fenómenos incluso cuando todavía no existe un producto asociado. En consecuencia, décadas después esos descubrimientos pueden transformarse en medicamentos, técnicas diagnósticas, materiales o nuevos procesos industriales.
Una empresa puede tener pocos incentivos para financiar durante décadas una investigación cuya rentabilidad futura es incierta. Por otro lado, el Estado, las universidades y los organismos científicos pueden asumir ese riesgo. En este sentido, los ecosistemas tecnológicos más desarrollados funcionan mediante la interacción entre Estado, universidades, centros científicos y compañías privadas.
Milei anticipó su postura sobre la ciencia argentina antes de llegar al Gobierno
Durante la campaña presidencial 2023, Javier Milei sostuvo que el CONICET debía quedar en manos del sector privado. Además, cuestionó la productividad del organismo. También planteó que los investigadores debían conseguir financiamiento fuera del Estado. Asimismo, propuso eliminar el entonces Ministerio de Ciencia. Sin embargo, el CONICET finalmente no fue privatizado ni eliminado. Por otro lado, el volumen de recursos disponibles sí cambió sustancialmente.
¿Todo proyecto científico debe financiarse?
La defensa del financiamiento no elimina la discusión legítima sobre cómo se utilizan los recursos. En este sentido, los sistemas científicos necesitan mecanismos de evaluación, prioridades estratégicas, auditorías, transparencia y procesos competitivos. Sin embargo, el conflicto aparece cuando la reducción presupuestaria deja de seleccionar programas específicos. Por lo tanto, comienza a comprometer capacidades generales del sistema.
Destruir capacidad es más rápido que reconstruirla
Formar un investigador lleva años: licenciatura (5-6 años), doctorado (4-5 años más) y luego posdoctorados. En consecuencia, detrás de un investigador formado hay diez o quince años de inversión. Por lo tanto, cuando esa persona abandona el sistema o emigra, esa capacidad no vuelve. Además, la ciencia argentina no puede recuperarse aumentando el presupuesto al año siguiente.
Ciencia argentina: ¿gasto corriente o inversión estratégica?
Si el financiamiento científico es considerado un gasto corriente, puede reducirse durante períodos de ajuste. Sin embargo, si se considera inversión estratégica, sostener investigadores, laboratorios y proyectos se vuelve política de largo plazo. Además, la discusión también es sobre el modelo productivo argentino. Se define si el país pretende desarrollar tecnología propia o comprarla. Asimismo, se decide cuánto conocimiento producir y cuánto importar. Por lo tanto, se define qué capacidades conservar para las próximas décadas.
Mientras esa discusión continúa, este miércoles investigadores, técnicos y becarios volvieron a ocupar las calles. Por lo tanto, en Rosario, con más de mil personas trabajando solo dentro del CONICET local, el interrogante está lejos de ser abstracto. Como referencia, ya un joven investigador rosarino del IBR fue reconocido entre los mejores del mundo. Además, se trata de un ejemplo del potencial que hoy está en riesgo. Para más información institucional puede consultarse el sitio oficial del CONICET.