Rosario revinculó a pacientes con hepatitis C que habían interrumpido sus controles
La hepatitis C se detecta con un análisis de sangre y tiene tratamientos con más del 98% de curación. Foto: archivo
La red de salud pública de Rosario puso en marcha un seguimiento activo de personas con hepatitis C para recuperar tratamientos y controles interrumpidos. La estrategia partió de la revisión de 491 casos confirmados registrados entre 2020 y 2025 y buscó determinar en qué instancia de atención se encontraba cada paciente.
El operativo comenzó a fines de 2025 y reunió al área municipal de Epidemiología, al equipo de rastreadores y a los servicios de Hepatología e Infectología. El objetivo fue pasar de un registro general de diagnósticos a un seguimiento individual que permitiera conocer quiénes habían continuado sus controles, quiénes necesitaban tratamiento y quiénes ya podían ser evaluados para confirmar la curación. La búsqueda se hizo con la revisión de antecedentes sanitarios y el contacto telefónico; cuando se detectó una interrupción, el equipo ofreció un turno para retomar la atención.
Una infección curable que suele avanzar sin síntomas
La hepatitis C es una infección viral que afecta al hígado y puede permanecer durante años sin manifestaciones evidentes, por lo que el diagnóstico requiere un análisis de sangre. Sin tratamiento, algunos casos pueden evolucionar hacia cirrosis, cáncer hepático u otras complicaciones graves. No existe una vacuna, pero sí tratamientos antivirales de alta efectividad: los esquemas disponibles duran entre 8 y 12 semanas y alcanzan tasas de curación superiores al 98 %, según la información sanitaria oficial.
La importancia del programa está en reconstruir la continuidad asistencial: confirmar la infección, vincular a la persona con el sistema de salud, iniciar la terapia cuando corresponde y comprobar el resultado una vez finalizada. La detección temprana y el seguimiento de los controles son dos puntos centrales para evitar daños hepáticos y reducir la transmisión del virus.
Las consultas y pruebas pueden solicitarse en los centros de salud y hospitales municipales. Entre las medidas de prevención se recomienda no compartir agujas ni elementos cortopunzantes y exigir material descartable o esterilizado para tatuajes y piercings.