Reclamo por los jardines maternales particulares
Reclamo por los jardines maternales
El diputado provincial Ariel Bermúdez (CREO-FPCyS) solicitó a la ministra de Educación provincial Adriana Cantero ayuda para los jardines maternales particulares que no pueden desarrollar sus tareas hace más de 100 días.
Fue en el marco de la visita de la titular de la cartera educativa a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la provincia que se realizó el pasado miércoles por la tarde.
Fue en el marco de la visita de la titular de la cartera educativa a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la provincia que se realizó el pasado miércoles por la tarde.
“Hoy en la provincia hay casi 500 jardines maternales particulares entre los cuales hay 220 de la ciudad de Rosario que no pueden trabajar. Ni afrontar los pagos al personal, el alquiler de los locales y demás gastos que demanda la actividad” aseguró Bermúdez.
Paralelamente, el diputado de CREO pidió que se estudie la inclusión del sector dentro del sistema educativo. Porque “brindan una tarea fundamental en todas las ciudades de la provincia y lamentablemente casi en su totalidad están condenados al cierre porque no están habilitados a reanudar sus tareas”.
Fuente: Sin Mordaza
Qué son los jardines maternales y por qué reclamaban ayuda
Los jardines maternales son instituciones privadas dedicadas al cuidado y la estimulación de bebés y niños pequeños, generalmente desde los 45 días hasta los 3 años, una franja etaria que no forma parte de la escolaridad obligatoria en la Argentina. A diferencia de las escuelas de gestión estatal o privada incorporada, dependen casi por completo de la cuota que pagan las familias, por lo que la suspensión de la actividad presencial dispuesta por el Gobierno nacional a partir del 20 de marzo de 2020, en el marco del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), los dejó sin ingresos pero con gastos fijos como alquileres y sueldos del personal.
El pedido de incorporación al sistema educativo
El reclamo combinaba dos pedidos distintos: por un lado, algún tipo de asistencia económica mientras durara la prohibición de actividad presencial; por otro, una discusión de fondo sobre si el Estado debía reconocer a los jardines maternales privados como parte del sistema educativo formal. Esa incorporación, que en la Argentina varía según cada jurisdicción provincial, suele ser la diferencia entre acceder a programas de subsidios y controles oficiales o quedar, como en este caso, sujetos casi exclusivamente a la demanda de las familias para sostenerse.