Rosario busca ordenar el caos de cables y avanzar con el soterramiento de servicios
Ilustración: soterramiento de cables en Rosario
Dos proyectos presentados en el Concejo Municipal apuntan a transformar la infraestructura aérea de la ciudad. Una iniciativa propone crear un registro georreferenciado de postes, cables y cajas, mientras que la otra plantea incorporar ductos subterráneos en nuevas obras públicas y avanzar progresivamente con el retiro del tendido aéreo, en el marco del soterramiento cables Rosario.
Rosario podría comenzar a transitar un cambio profundo en la forma en que se organiza la infraestructura de servicios sobre el espacio público. Dos iniciativas presentadas en el Concejo Municipal ponen el foco sobre una problemática que atraviesa distintos barrios de la ciudad: la proliferación de cables, postes deteriorados y tendidos sin identificar.
Un registro obligatorio para postes y cables aéreos
Uno de los proyectos propone crear el Registro Municipal de Infraestructura Aérea (RMIA), que sería de inscripción obligatoria y georreferenciada para los titulares de postes, ménsulas, tendidos y cajas instalados en la ciudad. Además, las empresas tendrían 180 días para declarar la totalidad de su infraestructura existente.
La iniciativa también plantea un nuevo cronograma para el reordenamiento del cableado aéreo, con prioridad inicial para el microcentro y áreas patrimoniales, seguido por Bulevar Oroño, avenida Pellegrini, la zona del río, corredores comerciales, hospitales, escuelas y finalmente el resto de los distritos. En este sentido, el proyecto fija un plazo máximo de dos años para completar esas tareas.
Además, establece que los cables deberán estar identificados de manera visible y permanente. Cuando se detecte un tendido cuyo propietario no pueda determinarse, la Municipalidad podrá intimar a su eventual titular y, si no existe respuesta dentro de los 15 días hábiles previstos, declararlo administrativamente abandonado y avanzar posteriormente con su retiro.
El proyecto contempla también multas de entre 250 y 2.200 Unidades Fijas, sanciones por falta de inscripción, ausencia de identificación, incumplimiento de los cronogramas o declaraciones juradas falsas, además de la posibilidad de que el municipio retire cables y postes a cuenta de la empresa responsable.
El segundo paso: llevar los cables bajo tierra
En paralelo, otro proyecto impulsa la creación del Plan Rosario de Infraestructura Subterránea de Servicios, pensado para trasladar progresivamente las redes de energía eléctrica, telecomunicaciones, televisión por cable e internet desde el espacio aéreo hacia infraestructura subterránea. Por lo tanto, el soterramiento cables Rosario aparece como eje central de la propuesta.
La propuesta obliga al Ejecutivo municipal a prever ductos, cámaras de paso y otras obras necesarias para el futuro soterramiento cada vez que se ejecute una nueva obra pública. En consecuencia, el criterio alcanzaría, entre otros casos, a aperturas y reconstrucciones de calles, repavimentaciones, renovaciones integrales de veredas, urbanizaciones, remodelaciones de plazas y obras hidráulicas o cloacales que requieran abrir la vía pública.
Una vez terminada la infraestructura subterránea en un determinado tramo, las empresas prestatarias deberían trasladar progresivamente sus redes existentes. Después de esa migración, se avanzaría con el retiro de cables, columnas y otros elementos aéreos que dejaran de ser necesarios.
El plan también contempla la creación de corredores prioritarios de soterramiento, comenzando por el área central, las principales avenidas, corredores comerciales, zonas patrimoniales y turísticas, sectores densamente poblados y lugares con mayor cantidad histórica de reclamos o vulnerabilidad frente a tormentas.
Miles de reclamos y estructuras en riesgo
Entre los argumentos utilizados para impulsar las iniciativas aparece el crecimiento de los reclamos relacionados con postes y cableados. Uno de los proyectos cita que durante 2024 fueron relevadas 2.448 columnas en riesgo de caída, 1.940 cables colgando, 723 columnas electrificadas y 684 columnas caídas, entre otras situaciones. Como resultado, también señala que durante 2025 ya se habían registrado más de 6.300 solicitudes relacionadas con columnas y cables en riesgo.
La propuesta de soterramiento establece que el costo de los ductos, cámaras y obras civiles integraría el presupuesto de cada obra pública, mientras que el traslado de las redes existentes debería ser afrontado por las empresas prestatarias. También habilita acuerdos de participación público-privada para acelerar los trabajos en corredores considerados prioritarios.
Las dos iniciativas avanzan así sobre etapas diferentes de un mismo problema: primero identificar, ordenar y retirar el cableado en desuso; y, en paralelo, preparar a Rosario para que una parte creciente de sus servicios deje de circular por postes y comience a hacerlo bajo tierra. Más notas de la ciudad en nuestra sección Rosario y el detalle de expedientes puede seguirse en el Concejo Municipal de Rosario.