Jair Bolsonaro tiene coronavirus: dio positivo el test de COVID-19
Jair Bolsonaro tiene coronavirus dio
El presidente brasileño aseguró que tiene síntomas leves y que comenzó a ser tratado con hidroxicloroquina y azitromicina.
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, informó este martes que dio positivo por COVID-19 y comenzó a ser tratado con hidroxicloroquina y azitromicina.
“Acaba de salir [el resultado del test] con resultado positivo”, anunció el mandatario de 65 años en una entrevista televisiva desde la residencia oficial en Brasilia.
“Comenzó el domingo con una breve indisposición”, agregó Bolsonaro, quien aseguró que se siente “perfectamente bien”.
“Estoy bien, normal. Incluso quiero dar un paseo por aquí, pero no puedo debido a recomendaciones médicas”, dijo.
Durante los últimos meses, Bolsonaro, uno de los más escépticos del mundo sobre la gravedad del coronavirus, ha desafiado casi a diario al virus, al que llegó a calificar de “gripecita”, circulando por las calles en plena cuarentena, al asistir a actos públicos sin la máscara preceptiva, abrazando y besando a partidarios sin cuidado alguno y con un desdeño constante frente a la enfermedad.
Bolsonaro ha dicho más de una vez que sus antecedentes como atleta lo protegerían del virus, y que no sería más que una “gripecita” si lo contrajera.
Qué pasó después: 18 días de aislamiento
Bolsonaro permaneció aislado en la residencia oficial de Brasilia desde el anuncio del 7 de julio hasta el 25 de julio de 2020, cuando informó que un nuevo test le había dado negativo, tras haber dado positivo en más de un hisopado durante esas casi tres semanas. Aun así, continuó haciendo apariciones públicas puntuales durante el aislamiento, lo que generó cuestionamientos sanitarios en un momento en que Brasil era uno de los países con mayor cantidad de casos y muertes por COVID-19 en el mundo.
La controversia científica sobre la hidroxicloroquina
El tratamiento con hidroxicloroquina que anunció Bolsonaro se dio en medio de una fuerte controversia científica: la Organización Mundial de la Salud y numerosos estudios clínicos realizados durante 2020 no encontraron evidencia de que la droga -usada históricamente contra la malaria y enfermedades autoinmunes- fuera eficaz para tratar o prevenir el COVID-19, y advirtieron sobre sus riesgos cardíacos si se usaba sin control médico. Pese a eso, Bolsonaro fue uno de los mandatarios que más impulsó su uso, al igual que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una postura que los alejó de buena parte de la comunidad científica internacional.