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Gol agónico y a la final: Argentina es semifinalista en fútbol y el Coloso vivió una fiesta

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Gol agónico y a la final: Argentina es semifinalista en fútbol y el Coloso vivió una fiesta

Argentina es semifinalista en fútbol después de un gol agónico de Santiago Espíndola sobre el final. La Sub 19 de Diego Placente se impuso 1 a 0 ante Perú y se metió en la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Una multitud copó el estadio Marcelo Bielsa de Newell’s.

Había que esperar. Había que tener paciencia. Y, sobre todo, había que seguir alentando. El reloj avanzaba y la semifinal entre Argentina y Perú en fútbol parecía no encontrar el camino hacia el gol. En las tribunas del Coloso Marcelo Bielsa, la ansiedad crecía. Miles de voces empujaban a los pibes de la Selección Sub 19. En la cancha, el equipo de Diego Placente buscaba ese último toque, esa última jugada capaz de cambiarlo todo. Y llegó.

A los 89 minutos, Santiago Espíndola capturó un rebote cerca del área y sacó un remate que se metió en el arco peruano. Fue el 1 a 0, pero también mucho más que un gol. Fue un grito que atravesó todo el Coloso, mezclado con las banderas, las camisetas, los abrazos y las lágrimas. Esa tribuna había esperado casi todo el partido por ese instante.

El festejo fue inmediato, tanto en las tribunas como dentro del campo. El cuerpo técnico lo vivió como un desahogo. Los jugadores corrieron a abrazarse después de un partido que había exigido concentración, paciencia y esfuerzo hasta el último minuto.

Con la clasificación asegurada, los chicos se acercaron a las tribunas para saludar a quienes los habían acompañado. Los jugadores levantaron los brazos y devolvieron aplausos. Buscaron con la mirada a los chicos que durante toda la tarde habían alentado desde las populares.

Una fiesta de toda la región

El Coloso no fue solamente rosarino. La fiesta tuvo tonada de toda la región. En las tribunas hubo escuelas y colegios de Rosario, y clubes de la ciudad. También hubo familias que llegaron desde localidades cercanas para acompañar a la Selección. Desde pueblos vecinos como Arequito y Arteaga también dijeron presente. La semifinal terminó convirtiéndose en una experiencia compartida por toda la región.

Los chicos fueron protagonistas de la jornada. Llegaron con sus camisetas y banderas, ocuparon las tribunas y transformaron al estadio en un enorme escenario de aliento. Para muchos, ver de cerca a una Selección Argentina quedará como un recuerdo para siempre. También les tocó vivir un partido de esta magnitud.

Uno de los más emocionados fue el defensor español nacionalizado argentino que lleva la camiseta número 13, Nicolás Marcipar. Con los puños elevados, miró hacia la tribuna, sonrió y festejó como uno más. Después se acercó al alambrado. Tuvo un gesto que terminó de resumir el espíritu de la jornada. Le regaló su par de medias a uno de los chicos que había alentado aferrado a la reja. Detalles pequeños de una tarde enorme.

Argentina ganó 1 a 0, se metió en la final y aseguró una medalla en los Juegos Suramericanos. Pero en Rosario quedó algo más. Quedó la imagen de un Coloso lleno de familias, escuelas, clubes y gente de toda la región. Esa gente hizo suyo al seleccionado.

Ahora, la final

Ahora viene la final. Será el viernes 25 de septiembre, nuevamente en Rosario. Y el Coloso ya sabe que tendrá otra historia para contar.

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