Desesperante temporal en Ruta 9: una pasajera de Funes entre los 44 varados durante toda la noche
En medio del feroz temporal que azota al norte de la provincia de Buenos Aires, un micro de la empresa Argentina quedó varado desde la medianoche del viernes en el kilómetro 115 de la Ruta 9, entre Baradero y Zárate, con 44 pasajeros a bordo. Entre ellos, se encontraba María Elina, una vecina de Funes, quien relató la angustiante experiencia: “Es como estar en el medio del mar”.
La unidad había partido de Rosario a las 20.30 con destino a Mar del Plata. Según declaró el chofer, Daniel, la situación fue crítica desde el momento en que ingresaron a un tramo completamente anegado por la lluvia. “No nos avisaron en el peaje que había corte de agua. Había camiones parados, no había agua sobre la calzada, pero empezó a subir sin parar”, contó.
Mientras el agua alcanzaba los 10 centímetros dentro del micro, Daniel denunció que no recibieron asistencia de Defensa Civil ni de los bomberos. “Somos rehenes. Hay criaturas a bordo, un bebé, un niño de seis años… estamos desesperados”, dijo.
A pesar de múltiples llamados al 911, a bomberos de distintas ciudades y al peaje, no obtuvieron respuesta. Recién cerca del mediodía del sábado, lograron ser rescatados.
El caso no fue aislado: otro colectivo con chicos de entre 9 y 10 años, que regresaban de un viaje escolar desde Rosario, también quedó varado en las inmediaciones de Campana. El padre de uno de los menores expresó a TN su indignación por la falta de prevención: “Nadie avisó nada. Necesitan ayuda urgente”.
El fenómeno se dio en el marco de una alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, con más de 300 milímetros de lluvia acumulada en localidades como Zárate, Campana, San Antonio de Areco y Baradero. “Cayó la mitad del agua que en Bahía Blanca y se espera mucho más”, advirtió el intendente de Zárate, Marcelo Matzkin.
Mientras las autoridades intentan responder al colapso de los accesos, crecen las críticas por la falta de información y coordinación ante una tormenta de esta magnitud. Para los pasajeros como María Elina, la madrugada quedó marcada por el miedo, la incertidumbre y la impotencia.